Vicente Pastor Delgado : El luchador que desafió al destino
- Juan Martínez
- 7 jun 2023
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 8 jun 2023
Vicente Pastor Delgado era un aficionado a los juegos de pelea1, esos en los que se enfrentaba a otros jugadores en combates virtuales llenos de acción y adrenalina. Le gustaba probar diferentes títulos y personajes, desde los clásicos como Street Fighter1 o Mortal Kombat1, hasta los más modernos como Fortnite1 o Zooba: Zoo Battle Arena1. Su sueño era convertirse en un jugador profesional y participar en torneos internacionales.

Un día, mientras navegaba por internet, encontró un anuncio que le llamó la atención. Decía: “¿Te gustan los juegos de pelea? ¿Quieres demostrar tu habilidad y ganar premios? ¡Inscríbete en el nuevo juego online Fight Club y entra en el mundo de las peleas clandestinas! Elige a tu luchador, personaliza su aspecto y sus armas, y enfréntate a otros jugadores en arenas secretas. ¡El único límite es tu imaginación! ¡Apúntate ya y recibe un bono de bienvenida!”
Vicente no lo dudó ni un segundo. Le pareció una oportunidad única de vivir una experiencia diferente y divertida. Hizo clic en el anuncio y se registró en el juego con el nombre de usuario VPD. Luego, entró en el juego y eligió a su primer luchador: un hombre musculoso con una máscara de lucha libre y una espada flamígera. Se sintió poderoso y confiado.
El juego le asignó un rival al azar: un jugador llamado Killer99, que tenía como luchador a una mujer con una pistola y una granada. Vicente pensó que sería un combate fácil, ya que su luchador tenía más fuerza y alcance. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que se había equivocado.
Killer99 era muy hábil y rápido. Esquivaba los ataques de Vicente con agilidad y le disparaba desde la distancia. Vicente intentaba acercarse, pero cada vez que lo hacía, Killer99 lanzaba una granada que le hacía retroceder. Vicente empezó a perder vida y se desesperó.
¡Esto no es justo! - gritó Vicente -. ¡Tu luchador es demasiado fuerte!
No te quejes, novato - respondió Killer99 con burla -. Esto es Fight Club, aquí no hay reglas ni piedad. Solo los mejores sobreviven.
Pues yo no me voy a rendir - dijo Vicente con determinación -. Voy a demostrarte de lo que soy capaz.
Vicente cambió de estrategia. En lugar de atacar directamente, empezó a usar el escenario a su favor. Saltaba sobre las cajas, se escondía detrás de las paredes, aprovechaba los objetos explosivos para crear distracciones. Así logró acortar la distancia entre él y su rival, y le asestó un golpe con su espada que le quitó mucha vida.
¡Toma eso! - exclamó Vicente triunfante.
¡Maldito! - exclamó Killer99 furioso -. ¡No te saldrás con la tuya!
Killer99 contraatacó con más furia que nunca. Disparó varias veces a Vicente, que apenas pudo esquivar las balas. Luego, lanzó una granada que explotó cerca de Vicente, dejándolo aturdido. Killer99 aprovechó para acercarse y apuntarle con su pistola a la cabeza.
Adiós, VPD - dijo Killer99 con una sonrisa malvada -. Ha sido un placer conocerte.
No… - susurró Vicente con miedo.
Pero antes de que Killer99 pudiera disparar, algo inesperado ocurrió. El juego se interrumpió y apareció un mensaje en la pantalla: “¡Felicidades! Has sido seleccionado para participar en el torneo Fight Club World Championship. Tu rival ha sido eliminado y tú has pasado a la siguiente ronda. Prepárate para enfrentarte a los mejores jugadores del mundo. ¡Buena suerte!”
Vicente no podía creer lo que veía. Había ganado el combate por un golpe de suerte. Se sintió aliviado y emocionado al mismo tiempo.
¡Lo he conseguido! - gritó Vicente -. ¡Voy a participar en el torneo mundial!
¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? - preguntó Killer99 con incredulidad -. ¡Esto es un error! ¡Yo te había vencido!
Lo siento, Killer99 - dijo Vicente con ironía -. Parece que el destino ha querido que yo siga adelante. Quizás nos volvamos a ver en otra ocasión.
¡No te lo perdonaré, VPD! - amenazó Killer99 -. ¡Te buscaré y te haré pagar!
Adiós, Killer99 - se despidió Vicente -. Ha sido un placer conocerte.
Vicente cerró el chat y se preparó para el torneo. Sabía que le esperaban muchos desafíos y rivales más fuertes que Killer99. Pero también sabía que tenía una oportunidad única de cumplir su sueño. Se dijo a sí mismo:
Voy a darlo todo en este torneo. Voy a demostrar mi habilidad y mi pasión por los juegos de pelea. Voy a hacer que mi nombre, Vicente Pastor Delgado, sea conocido en todo el mundo. Porque yo soy VPD, y nadie me va a detener.
FIN



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