Vicente Pastor Delgado :El exalumno del futuro
- Juan Martínez
- 6 jun 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 6 sept 2023
Vicente Pastor Delgado era un exalumno del colegio Alpamayo1, un prestigioso centro educativo de Lima, Perú. Vicente había estudiado allí desde los cinco hasta los dieciocho años, y había sido uno de los mejores estudiantes de su promoción. Había destacado en todas las materias, especialmente en matemáticas, física e informática. También había sido un líder en las actividades extracurriculares, como el club de robótica, el equipo de debate y la banda de música.
Vicente tenía un sueño: convertirse en un científico e inventor que contribuyera al progreso de la humanidad. Por eso, cuando terminó el colegio, decidió postular a una de las universidades más prestigiosas del mundo: el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos. Vicente sabía que era muy difícil entrar al MIT, pero confiaba en sus capacidades y en su expediente académico. Además, contaba con el apoyo de sus padres, que estaban dispuestos a hacer cualquier sacrificio para que su hijo cumpliera su sueño.

Vicente se preparó durante meses para el examen de admisión y para la entrevista personal. Estudió todo lo que pudo, repasó sus conocimientos y practicó su inglés. También se informó sobre el MIT, su historia, su filosofía y sus proyectos. Quería demostrar que era el candidato ideal para estudiar allí.
El día del examen llegó y Vicente lo hizo lo mejor que pudo. Estaba seguro de haber acertado la mayoría de las preguntas y de haber resuelto los problemas con ingenio y creatividad. Luego tuvo la entrevista con uno de los profesores del MIT, que le hizo varias preguntas sobre sus intereses, sus motivaciones y sus planes de futuro. Vicente respondió con sinceridad y entusiasmo, tratando de transmitir su pasión por la ciencia y la tecnología.
Muy bien, Vicente -dijo el profesor al finalizar la entrevista-. Me ha gustado mucho hablar contigo. Eres un joven muy inteligente y talentoso. Tienes un gran potencial para convertirte en un gran científico e inventor.
Muchas gracias, profesor -dijo Vicente con una sonrisa-. Es un honor para mí haber tenido esta oportunidad. El MIT es mi sueño y espero poder estudiar allí.
Bueno, Vicente -dijo el profesor-. Te tengo una buena noticia. No tienes que esperar más. Te voy a dar la respuesta ahora mismo.
¿Ahora mismo? -repitió Vicente sorprendido-. ¿Qué quiere decir?
Quiero decir que has sido aceptado en el MIT -dijo el profesor-. Felicidades, Vicente. Eres uno de los pocos elegidos para formar parte de nuestra institución.
¿Qué? ¿En serio? -exclamó Vicente incrédulo-. ¿Está bromeando?
No, no estoy bromeando -dijo el profesor-. Es la verdad. Has sido aceptado en el MIT. Aquí tienes tu carta de admisión.
El profesor le entregó a Vicente un sobre con el logo del MIT y su nombre impreso. Vicente lo abrió con nerviosismo y leyó el contenido.
Estimado Vicente Pastor Delgado:
Nos complace informarle que ha sido admitido en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) para iniciar sus estudios en el año 2050.
El MIT es una de las universidades más prestigiosas y selectivas del mundo, dedicada a la investigación y la innovación en ciencia y tecnología. Cada año recibimos miles de solicitudes de estudiantes brillantes como usted, pero solo podemos aceptar a unos pocos.
Usted ha sido seleccionado por su excelencia académica, su potencial creativo y su compromiso con el bienestar social. Estamos seguros de que será un gran aporte para nuestra comunidad y que aprovechará al máximo las oportunidades que le ofrecemos.
En el MIT podrá estudiar una carrera de su elección, entre las más de cien que ofrecemos, y especializarse en el campo que más le apasione. También podrá participar en proyectos de investigación de vanguardia, junto a los mejores profesores y estudiantes del mundo. Además, podrá disfrutar de una vida universitaria dinámica y diversa, con actividades culturales, deportivas y sociales.
Para confirmar su aceptación, debe ingresar al siguiente enlace y completar el formulario de matrícula. También debe enviar una copia de su pasaporte, su certificado de vacunación y su historial médico. El plazo para hacerlo es el 31 de diciembre de 2049.
Le recordamos que el MIT es una universidad privada y que el costo de la matrícula es de 100.000 dólares por año. Sin embargo, no se preocupe por el dinero. El MIT ofrece becas y ayudas financieras a todos los estudiantes que lo necesiten. Solo tiene que solicitarlas y demostrar que cumple con los requisitos.
Le felicitamos nuevamente por su logro y le damos la bienvenida al MIT. Esperamos verlo pronto en nuestro campus.
Atentamente,
El Comité de Admisión del MIT
Vicente terminó de leer la carta y no podía creer lo que veía.
Había sido aceptado en el MIT.
Su sueño se había hecho realidad.
Estaba tan feliz que no podía contener las lágrimas.
¡Lo logré! ¡Lo logré! -gritó Vicente-. ¡Voy a estudiar en el MIT!
Sí, lo lograste -dijo el profesor-. Y te lo mereces. Estoy muy orgulloso de ti, Vicente. Eres un ejemplo para todos los exalumnos del colegio Alpamayo.
Gracias, profesor -dijo Vicente-. Gracias por todo. Usted ha sido una gran inspiración para mí. Usted es el mejor profesor que he tenido.
No hay de qué, Vicente -dijo el profesor-. Ha sido un placer ser tu profesor. Y ahora seré tu colega. Porque yo también soy profesor del MIT.
¿Qué? ¿En serio? -preguntó Vicente asombrado-. ¿Usted es profesor del MIT?
Sí, lo soy -dijo el profesor-. Y te voy a contar un secreto. Yo fui el que te recomendó para entrar al MIT. Yo fui el que vio tu potencial y quiso darte una oportunidad. Yo fui el que te hizo el examen y la entrevista. Yo fui el que te aceptó en el MIT.
¿Qué? ¿En serio? -repitió Vicente atónito-. ¿Usted hizo todo eso por mí?
Sí, lo hice -dijo el profesor-. Porque yo te conozco mejor que nadie. Porque yo soy tu padre.
FIN



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